viernes, 16 de junio de 2017

PANORAMA PARTIDISTA PARA EL 2018 EN XALAPA


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


La fuerza y correlación partidista local se expresa en sus resultados electorales, en general, y el número de ediles que tengan en él Cabildo.  Por lo que resta de este año seguirán las posiciones establecidas en las últimas elecciones, produciéndose un cambio brusco y radical en el 2018. Actualmente gobierna el municipio el PRI y sus aliados, con presencia regular del PAN y Movimiento Ciudadano, siendo ese dato lo más significativo porque las demás fuerzas son marginales. Las dos diputaciones locales están ocupadas por representantes de MORENA, mientras que ambas diputaciones federales se reparten entre el PRI y MORENA. Esa es la realidad actual.

Para el próximo año estarán en juego las cuatro diputaciones locales y federales en las elecciones presidenciales y de Gobernador, en tanto que el Cabildo sufrirá un reacomodo drástico: MORENA tendrá ocho posiciones, el PAN tres y una cada quien entre el MC, PANAL, PRD y el PRI. MORENA consolida a Xalapa como un bastión, detentando las principales posiciones de representación y Gobierno; el PRI cae en un abismo, de gobernar actualmente a contar con un solo regidor; el PAN se mantiene estable, así como el PANAL; baja el MC de tres a un regidor mientras que el PRD prácticamente con las uñas araña su regiduria, conservando el negocio familiar de "panzazo". 

En el panorama partidista xalapeño es claro que habría una hegemonía de MORENA con la sólida oposición Panista y la presencia marginal del resto de los partidos. Por su seriedad algo se puede esperar de MC, no así del PRD que, para efectos reales, no existe. Es una gran limitación que no haya otra izquierda de peso, alternativa a MORENA que, seguramente, hasta  por inercia va a ocupar los espacios políticos. En ese escenario se necesitan espacios de pluralidad y crítica, como intento de contrapeso a las ideas dominantes cuya originalidad y trascendencia está en duda. No se debe omitir que MORENA no ha hecho posicionamientos claros sobre nuestra realidad y próximas  tareas de Gobierno, ni tampoco mérito mayor a estar en el momento determinado de una coyuntura de crisis de los partidos más antiguos y el ascenso de la inconformidad social. 

El voto de la inconformidad es fuerte en si mismo, busca canales de expresión y se refleja en el liderazgo fuerte y caudillista de AMLO; ese voto es abstracto y volátil, pasajero; ese voto no pide mucho, es de la esperanza por un cambio sin rostro claro, es más anti que pro, es de fe; hay antecedentes cercanos de ese  fenómeno con Cárdenas y el mismo Obrador. En esa línea todo se facilita, bastan algunas consignas y el arrojo de un hombre providencial, como no se construye organización, sustituida por activismo, ni se levantan programas formales y viables, esa fuerza tiene pies de papel. Hay beneficiarios de esas tendencias e impulsos que creen que todo se debe  a ellos y a su "carisma". Confunden el momento social con efectos ficticios y figuras de cartón.

Por la coyuntura electoral del 2018 paradójicamente se prevé un panorama complicado para MORENA en Xalapa, quien solo contará con tres o cuatro meses para mostrar algo diferente y novedoso en el Gobierno local. Es poco tiempo para ofrecer resultados significativos. Cuando todavía no terminen de instalarse y marcar alguna diferencia que no sea de color tendrán lugar las macro elecciones del primer domingo de junio. Si gana AMLO el futuro inmediato para el gobierno municipal de MORENA será luminoso, con unidad y tiempo suficiente para construir y ser referente democrático; en cambio, si pierde, vendrá la desbandada y la desorientación total sobre el rumbo a seguir. Es el costo de depender casi exclusivamente de una figura. 

La situación del PRD local es patética, con su sexto lugar en las recientes elecciones y la simulación grotesca que representa que una familia ocupe  sin pudor la única regiduría obtenida. No cuenta como partido, es un mero membrete que, si no se hace algo urgente y quirúrgico, será únicamente motivo de burla y pena ajena. Podría hacerse algo si se convoca con apertura y se aleja de la simulación de los vivales que se apoderaron de las siglas, impresentables en sociedad. Ante el avasallamiento coyuntural de MORENA, con el riesgo de su dispersión después de la elección presidencial, mucho ayudaría contar con una izquierda democrática que represente algo.


Recadito: Sin clientelismo, con austeridad, apertura y gente preparada se puede y debe hacer un gobierno distinto.
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viernes, 9 de junio de 2017

¿Quién inventó el robo de combustible?



Silvino Vergara Nava


La política que obedece a presiones políticas que
demandan la denominada “operación limpieza”,
mata delincuentes en las calles o ejerce el alevoso
delito de tortura cual si fuera una
herramienta de la tarea diaria”.
Elías Neuman

¿Por qué se comete un delito? Esta pregunta es con la que parte la legislación penal, es decir, para poder implementar qué conductas son delitos, cuáles son sus elementos, la sanción que le corresponde a cada delito, en qué casos existen excluyentes de responsabilidad por la comisión de un delito; son implementadas en la ley según sea respondida esta pregunta. Desde luego, la pregunta tiene varias formas de responder; a decir de los tratadistas del Derecho Penal (Zaffaroni, Eugenio Raúl, Apuntes sobre el pensamiento penal, Hammurabi, Buenos Aires, 2007), se parte de una primera postura de que quien comete el delito lo hace porque nació con esa tendencia, ya que por su propia conformación física su inclinación es la de realizar crímenes. En resumen, como decía el médico italiano Lombroso, se es delincuente por naturaleza. Una segunda postura sostiene que la comisión de los delitos se debe al ámbito social en que se desarrolla, esto es, el entono en donde conviven las personas influye en el hecho de cometer delitos, por eso muchas veces se pone en la palestra la pregunta sobre si los delincuentes nacen o se hacen.
Pero hay una tercera posición que sostiene que los delitos los inventa el sistema, es decir, el Estado crea los delitos para que con ello controle a la población, posición de origen marxista que sostiene que el Derecho es la herramienta para que el Estado pueda controlar a la ciudadanía y, principalmente, para que exista un serie de servicios que presta el Estado, los cuales considera que son necesarios e indispensables, por ejemplo, los servicios de seguridad, las policías, la vigilancia y, después, los Ministerios Públicos, los jueces, los magistrados, los tribunales, bajo esta tesis, resulta indispensable que siempre existan delitos y delincuentes para justificar el sistema; si no hay delincuentes, hay que inventarlos en la ley (Neuman, Elías, El estado penal y la prisión–muerte, Editorial Universidad, Buenos Aires, 2001).
Y sobre la pregunta inicial, ¿quién inventó el robo de combustible?, podría sostenerse que ninguna de estas respuestas es convincente; desde luego, no se puede seguir pregonando que los delincuentes nacen, porque va en contra de la dignidad de las personas. De ser así, se castiga a la persona por lo que es, por el color de piel, por la raza, por la religión, por la edad, por las tendencias políticas, por la nacionalidad, y esto ya ha provocado un sinnúmero de genocidios en el mundo; los promotores de esta posición, encabezados por el médico italiano Lombroso, nunca han podido justificar esa postura a pesar de que los científicos siguen insistiendo, sobre todo en los EU, en que es una forma de gobernar reprimiendo y excluyendo, característica del sistema estadounidense.
Por lo que hace la segunda postura, tampoco es convincente la respuesta porque entonces se entendería que toda la población de una determinada región comete delitos, y esto no es así a pesar de que existan colonias, barrios o poblaciones en el mundo que tengan fama de ser peligrosas porque se comenten delitos o se refugian delincuentes. Esto no representa que toda la población, por vivir en esos lugares, sea delincuente. Respecto a que los creó el Estado, éste ya ha resultado incapaz tanto para lo bueno como para lo malo. Lo que está sucediendo actualmente es que hay un poder estatal que ha sido superado, pues hay un poder superior sobre él, que es de los poderes económicos mundiales –empresas del sistema financiero, laboratorios, empresas farmacéuticas, de alimentos, energéticos y, sobre todo, de comunicaciones–, que son los verdaderos causantes del delito de robo de gasolina, pues son los que ocasionaron esta crisis. El aumento del precio de los combustibles no es algo fortuito, es un verdadero ejemplo de que las leyes de la oferta y la demanda no pueden quedar a la buena, a la deriva o a la suerte, como pregonan las tesis neoliberales. Existe la necesidad de que sobre la ley de la oferta y la demanda cuente con regulaciones estatales, es decir, deben controlarse por el Estado, pero hoy el poder económico no lo quiere entender así, y por eso se cometen estas atrocidades: robos, crímenes, combates sin final alguno. Lo que queda claro es que quien provocó el robo de gasolina es el poder económico, que ha presionado al Estado mexicano para que en cosa de unos meses en el año 2013 se aprobara la reforma constitucional denominada energética –Diario Oficial de la Federación, 21 de diciembre de 2013–; después, gracias a esta reforma impulsada por el poder económico mundial se implementó la liberación del precio del combustible en la ley de ingresos de 2017, a partir precisamente de este año. Por ello, resulta evidente que quien inventó el robo de gasolina fue el poder económico mundial, y es el responsable de esta serie de crímenes de los cuales su excluyente de responsabilidad es su propio poder.


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XALAPA Y LA NUEVA ALTERNANCIA



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

En 1997 tuvo lugar la primera alternancia en el municipio de Xalapa, al menos en los últimos 50 años; el partido favorecido por el sufragio popular fue el PRD, que pasaba por un gran momento a nivel nacional que le permitió ganar en meses previos él gobierno del DF y 59 Ayuntamientos en Veracruz. El resultado local se explicó por la historia xalapeña, con fuerte participación opositora desde el año 88, acento progresista, capital social positivo y su reflejo en el PRD que, en ese momento, era una fuerza política ascendente y con aureola de esperanza popular. Esa primera alternancia fracasó al depositarse la confianza en políticos tradicionales y ajenos al pensamiento democrático, que privilegiaron intereses de un grupo político y proyecto personal. 

En esta segunda alternancia tiene MORENA mayoría del Cabildo, confirmando su buen momento y asumiendo la gran responsabilidad de intentar a fondo un gobierno nuevo. Contará con la fortaleza de estar encabezado por académicos que, se supone, tienen la preparación y sensibilidad para impulsar una administración abierta, austera, transparente y con sentido social y democrático. Como xalapeño y demócrata deseo que hagan un buen Gobierno. Tuvieron a su favor la inercia electoral de, al menos, dos años, la falta de adversarios de mayor peso y el derrumbe del PRI; es correcto que registren una correcta evaluación porque no siempre tendrán tantas líneas favorables. No han hecho mayores méritos para posicionarse como lo lograron hasta ahora. 

Si tienen la visión y el compromiso de hacer un gobierno eficaz, participativo y honesto estarán haciendo diferencia; en cambio, apostarle a un proyecto partidista, con aires de protagonismo personal, sería una pérdida de tiempo y fracaso anticipado. Confió en que el presidente electo resista el canto de las sirenas y se resista al estrellato, como ocurre con el diputado federal del distrito 10, prácticamente fallido y ajeno a sus tareas de representación. De por sí, no la tiene nada fácil en un municipio con tantos rezagos y con muy poco tiempo para iniciar con equipos y políticas públicas renovadoras. Hay que tomar en cuenta que inicia el primero de enero del próximo año, tendrá cuatro meses de visibilidad y alguna concreción,  para entrar en veda electoral y esperar la jornada electiva de Gobernador y Presidente; de muchas maneras los resultados de esa elección incidirán seriamente en el curso del Gobierno de Xalapa. 

Me interesa señalar algunas áreas donde se puede expresar un gobierno de ley y con participación ciudadana: Consultar los asuntos más delicados (gasoducto, por ejemplo), abrir con determinación el Cabildo, cuidar nuestras áreas verdes y devolverles su vocación, llevar las actividades culturales a todos los rincones del municipio, garantizar el uso plenamente peatonal de las banquetas, solicitar coordinación con el Gobierno Estatal en materia de vialidad y seguridad pública, proseguir con la rehabilitación del centro histórico, no caer en la tentación de programas clientelares, ser muy escrupulosos en la licitación de obras, tomar en cuenta las peticiones de obras más antiguas, mejorar sustancialmente los servicios públicos, no ceder a grupos de presión, etc. 

Xalapa necesita y merece un gobierno municipal que ponga en práctica formas renovadoras de hacer política, que marquen diferencia, que respete la pluralidad y aliente la más amplia e informada participación ciudadana. Con todo y su mayoría en el Cabildo MORENA requiere convocar a un acuerdo de gobernabilidad que le de base social e interlocución con los sectores sociales y políticos de Xalapa; los ediles que llegan por determinado partido pueden estar limitados por su escasa representatividad, incluyendo los de MORENA, quienes son depositarios de votos y mandato pero seguramente no son muy identificados por la población. De inicio deben llamar a los mejores para ocupar los puestos de Gobierno, en esa prueba se juegan mucha credibilidad; sería muy negativo que pongan cuotas y cuates. 


Recadito: Con buen ánimo hay que decirle a MORENA: Bienvenidos a la realidad. 


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viernes, 2 de junio de 2017

Senado censura un estudio del Instituto Belisario Domínguez sobre pobreza y corrupción en Edomex



El senador Carlos Puente acusó que el estudio con datos sobre corrupción y pobreza en el Edomex buscaba incidir en la elección; un día después el documento del Instituto Belisario Domínguez ya no podía consultarse en internet.

El Senado quitó de su página de internet estudios del Instituto Belisario Domínguez sobre la situación de Nayarit, Veracruz, Coahuila y el Estado de México de cara a las elecciones del próximo domingo, un día después de que el senador Carlos Puente, del PVEM, criticara que uno de los textos supuestamente buscaba incidir en los comicios, al señalar la pobreza y corrupción existentes en territorio mexiquense.
Miguel Barbosa, presidente del Instituto, dio instrucciones para que en la sección “Mirada Legislativa”, donde aparecía el texto sobre el Edomex, se colocara una leyenda indicando que ese contenido no representa una posición del Senado, ni del Instituto.
Pero más allá de esa petición, el documento ya ni siquiera puede consultarse en internet. 

“El ítem seleccionado ha sido retirado y no está disponible”, se lee al tratar de consultarlo.
Uno de los textos, “Elecciones en el Estado de México, 2017” fue elaborado por la investigadora adscrita al Área de Estudios sobre la Agenda Parlamentaria, Irma del Rosario Kánter Coronel. Es parte del número 126 de la serie “Mirada Legislativa”, bajo la responsabilidad de la Dirección General de Análisis Legislativo del Instituto.
En la página web del Senado sobre el Instituto, ya solo puede consultarse hasta el número 124 de “Mirada legislativa”.

Los datos que aparecen en el documento, sobre pobreza y corrupción en el Estado de México, son atribuidos a instituciones como el  Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), el Consejo Nacional de Población, el Inegi.

Entre otros puntos, citando al Coneval, se señala que entre 2012 y 2014 el Estado de México fue la entidad que registró el mayor aumento en el número de personas en situación de pobreza.

También que la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) de 2015 ubica al Estado de México como la entidad con la incidencia más alta de actos de corrupción, en todo el país.

El martes pasado, después de que se mencionara el contenido del estudio en el sitio del periodista Joaquín López Dóriga, el senador Carlos Puente reclamó que se utilizaran recursos y capital humano del Senado para realizar “estudios que buscan incidir” en las elecciones, en referencia a los comicios en el Estado de México el próximo 4 de junio.

“Solicitaré a Mesa Directiva d @senadomexicano realice auditoría sobre uso y destino de los recursos ejercidos por el @IBDSenado”, publicó Puente, coordinador parlamentario del Partido Verde en la Cámara Alta.

“El estudio no es del @senadomexicano sino de un órgano encargado de realizar investigaciones derivadas de la agenda legislativa”, agregó.

El Instituto Belisario Domínguez es dependiente del Senado.

En un estatuto de la Cámara Alta se señala que el Instituto es un órgano especializado encargado de realizar investigaciones estratégicas sobre el desarrollo nacional, y que el desarrollo de sus funciones “se sujetará a los principios rectores de relevancia, objetividad, imparcialidad, oportunidad y eficiencia”.
Su objetivo es “contribuir a la deliberación y la toma de decisiones legislativas, así como de apoyar el ejercicio de sus facultades de supervisión y control, de definición del proyecto nacional y de promoción de la cultura cívica y ciudadana”.

Con información de animal político: http://www.animalpolitico.com/2017/05/senado-censura-estudio-edomex/

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EL PESIMISMO DE LA INTELIGENCIA Y EL OPTIMISMO DE LA VOLUNTAD



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Vuelvo a esta expresión que utilicé  hace algún tiempo para dar, nuevamente, título a mi artículo semanal. Me sigue pareciendo una frase infinita, aplicable para siempre pero con mayor fuerza y acento en periodos como el que vivimos, caracterizado por la debilidad de El Estado, el ascenso de los grupos armados y de interés, la ineptitud y extravío de la clase política, la división nacional, la pobreza extrema en incremento, las amenazas Gringas y la precariedad democrática, entre otros factores que nos pintan un panorama sombrío para nuestro país. El optimismo debe surgir del realismo y la convicción de que no tenemos otro país a donde vivir, de que venimos de peores etapas de autoritarismo e inhibiciones de nuestra libertad, de que tenemos que heredarle un mejor país a las nuevas generaciones y de que tenemos la historia y la identidad de nuestro lado. 

El fatalismo es nocivo para la sociedad, entendible en los ciudadanos que se abstraen de un contexto mucho más amplio pero cuestionable en voz de liderazgos. No hay menos malo a la hora de elegir candidatos, hay opciones que pueden ser o no representativas de nuestros intereses y aspiraciones; quienes llaman desde ese supuesto están descalificando a la pluralidad realmente existente y se colocan artificialmente en una superioridad auto conferida. Quienes de vez en cuando, especialmente en coyunturas electivas sexenales, nos dicen que estamos ante la "última oportunidad" de un "cambio", en realidad están reflejando ignorancia, prejuicios y temores muy particulares. Después de una elección, vendrá otra; después de esa, vendrá otra, así sucesivamente mientras nuestro sistema político practique las elecciones como mecanismo de relevo de autoridades y legisladores. Los líderes, los partidos y los grupos de poder tienen una gran responsabilidad en que nuestro país tenga piso, rumbo y destino común. No hay cambio falso o verdadero, salvo que se acuñen como eslogan de campañas que, en un descuido, pueden volverse de obviedad demagógica. 

El próximo domingo tendremos elecciones municipales conforme al calendario cuatrianual, su relevancia tiene que ver con las figuras postuladas, entre las cuales surgirán las próximas autoridades que tienen a su cargo los servicios y obras municipales. Nos conviene a todos que queden los mejores. Seguramente habrá un reacomodo en el mapa partidista municipal, como efecto clave de la alternancia en el Gobierno Estatal, lo cual desfavorece al PRI, el avance natural de la coalición PAN-PRD, resultado de su labor propia, y el avance de Morena, receptor del descontento popular y las simpatías que le comparte el caudillismo de Andrés Manuel López Obrador. Ya veremos si se actualizan las hipótesis formuladas en el inicio de las campañas, particularmente en una distribución que establecía mayorías Edilicias de cien para PAN-PRD, sesenta para MORENA y cuarenta para el PRI, dejando doce para partidos chicos e independientes.

Entre los 212 municipios tengo un interés muy especial por Xalapa, mi lugar natal y donde he vivido mis 58 años; mi apego es xalapeñista, de esencia espiritual, con las vivencias de infancia y los recuerdos paternos, de barrio y amigos de siempre, de los amores fugaces, de los maestros vitales, de luchas sociales, de conciencia y compromiso político; es la casa particular, de uno, y la casa común, de todos. He visto pasar autoridades municipales de todo tipo en Xalapa, casi siempre del partido tricolor; algunas valiosas, otras para el olvido; el tamaño de nuestros déficit y problemas está relacionado con unos doce años casi perdidos en los últimos 18 años del Ayuntamiento. Tuvimos una alternancia en 1997, cuando el PRD era el partido del momento, lamentablemente se desperdició entregándola a políticos tradicionales por el interés de AMLO. Ahora vamos a una segunda alternancia que tiene la disyuntiva de la coalición y MORENA, ante el debilitamiento grave del PRI. 

Xalapa, necesita un gobierno abierto, plural, democrático y con orientación social y criterios de sustentabilidad, así como ideas de reactivación económica. No hay justificación si se pretendiera gobernar con camisa de fuerza partidista, sería una grave  limitante. Se perdería el tiempo si se pretende inventar el hilo negro, si se omite la personalidad xalapeña: socialmente positiva, hospitalaria y culta. No tenemos que atarnos a agendas partidistas nacionales, hay que darle prioridad a los asuntos locales. Se debe enfrentar el nocivo clientelismo tricolor que nos ha despojado de banquetas, parques, áreas verdes y de interés social; sería una farsa envolverlo con otro color. Deseo lo mejor para mi entrañable municipio, que queden al frente personas capaces y responsables. Siempre será poco lo que le demos. 



Recadito: Votar para ser ciudadanos plenos y exigir nuestros derechos…
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viernes, 26 de mayo de 2017

MENOS RUIDOS Y MUCHAS NUECES


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con una rapidez apenas perceptible prácticamente ya están concluyendo las campañas electorales municipales, terminan con algún efecto en el interés ciudadano y perfilando algunos rostros y colores como opciones para los potenciales electores. Lamentablemente son las propuestas y las ideas las damnificadas de este proceso, como ya se ha vuelto costumbre en un tipo de competencia meramente formal y tradicionalista. No quiero generalizar, aludiendo únicamente a Xalapa, municipio que habito y conozco. No han aparecido las ideas llamativas y esperanzadoras, circulando casi todo en torno a generalidades y, lamentablemente, muchas ocurrencias. De repente parece que no estamos en una elección municipal, cuando se leen y escuchan supuestas soluciones para educación, economía, seguridad y, en un exceso de tipo demagógico, hasta para el futuro de México. 

Creo hay una carencia de mayor relevancia y centralidad de los grandes temas municipales, al menos no es lo que destaca en los mensajes más públicos de las candidaturas, sin obviar que algunos han hecho un esfuerzo de elaboración y comunicación de ciertas líneas propositivas. Hay cierta responsabilidad de ese problema en la duración breve de la campaña y en la imposibilidad de transmitir los mensajes en medios masivos de comunicación, como la radio y la televisión, exceptuando a las redes sociales. Es obvio que las candidaturas marginales pueden decir lo que sea, sepan o no de que hablan, hacer planteamientos desproporcionados sabiendo que no tendrán que hacerse cargo de sus consecuencias; mientras que los de mediana presencia si delinean algunas ideas un poco más elaboradas y concretas sobre su proyecto de gobierno.

Por historia, resultados recientes, datos a la mano e imaginario colectivo se pueden considerar a tres candidaturas como las más fuertes ( PAN-PRD, MORENA y PRI-VERDE ) para alcanzar la mayoría electoral; entre ellas,  las dos primeras apuntan para ocupar los dos lugares principales según algunas encuestas. En esas condiciones, hay que poner mayor atención en los perfiles y propuestas de sus abanderados; se trata de una dama xalapeña y un investigador universitario, que combinan cualidades y posibilidades para gobernar la capital veracruzana. Ambos podrían ocupar la Presidencia municipal y hacerlo bien a condición de que tengan muy clara la enorme responsabilidad que les aguarda, asuman un rol de coordinación -no  presidencialista-, convivan democráticamente con un Cabildo plural, creen mecanismos de transparencia, abran el Ayuntamiento a la ciudadanía y cumplan escrupulosamente con la legalidad. No veo ventaja mayor en poseer títulos académicos, se trata de gobernar un municipio, no de dirigir alguna institución universitaria. En ese sentido, la candidata de la coalición PAN-PRD no desmerece ante el candidato de Morena; al contrario, tiene a su favor ser la única mujer que participa con posibilidades y lograr ser la opción de las mujeres xalapeñas. 

Se juega un futuro al menos de cuatro años para Xalapa, colocada ante la disyuntiva de la continuidad u otra alternancia; recuérdese que ya tuvimos una alternancia en 1997; en ese paso viene el reto de mejorar en todos los órdenes, de no pretender que se parte de cero o que se descubre el hilo negro. Se debe tener claro que no estamos ante un debate ideológico, que las candidaturas locales son las que se quedan aquí y asumen los resultados. Las tendencias electorales son el punto de partida para las candidaturas, favorecen o afectan a los aspirantes, pero no deberían hacerles pensar que obtienen el derecho a mezclar agendas locales con nacionales, es un error y un despropósito. 

Debo insistir en que del cotejo de las plataformas electorales de todos los partidos se va a concluir que sus coincidencias son enormes; es lógico pues estamos ante un ámbito municipal, con un gobierno que cuenta con un presupuesto y facultades determinadas: servicios, obras y algunas otras. Las diferencias están en los tonos y los estilos. Me adhiero sinceramente a las propuestas locales, al realismo municipal, a la idea de un Cabildo plural y muy representativo, a un gobierno capaz y de ley; no quisiera intercambiar clientelismo tricolor por algún otro color. Xalapa es especial, cuenta con un buen nivel de capital social positivo, tiene brillante historia y tradición cultural; no merece regresión ni partidismo. Estamos muy por encima de coyunturas políticas y debemos ver un futuro luminoso.

Recadito: Mi voto va para la coalición "Veracruz, el Cambio Sigue" y su candidata Ana Miriam Ferraez.
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jueves, 18 de mayo de 2017

INERCIAS, VOLATILIDAD Y PLURALISMO


Uriel Flores Aguayo 
@UrielFA


Sin omitir las formas que adquieren las competencias electorales, con sus disputas y excesos verbales, con su ligereza e intrascendencia en lo sustancial, hay que apelar a la buena fe, el sentido común, a los mínimos democráticos y a cierto sentido de sobrevivencia de los actores principales: partidos, líderes y candidatos. Esa apelación pretende enfocar los problemas comunes de nuestra sociedad y las amenazas graves a nuestra convivencia social y a La Paz pública, en el intento de que la competencia derive en gobiernos serios, funcionales, tolerantes y plurales. En nuestro caso el juego electoral se basa en la lucha por los Ayuntamientos, pero ya tiene la carga de la muy adelantada sucesión presidencial del 2018, en mucho por la presencia y estrategia de AMLO, casi el único personaje que abiertamente hace adelantada campaña para llegar a Palacio Nacional, y otro tanto por la elección gubernamental en el Estado de México, cuna del "grupo Atlacomulco", en el poder federal, al que se le está dificultando mantener el control de esa que ha sido su reserva de votos y recursos públicos. 

Este llamado invoca mesura y tolerancia, convencido de que la violencia verbal o un simple tono rijoso, muy utilizado en la plaza pública, destruye puentes, aleja posturas y es la antesala de la violencia física. La descontrolada ola de violencia que azota a México, hace urgente que se generen consensos sociales y políticos, de unidad básica, para reconstruir el tejido social, acabar con la impunidad y reivindicar el Estado de Derecho. Sin esas premisas básicas no habrá solución a nada, sin importar siglas, colores y personajes. Las elecciones son una vital e irrepetible oportunidad para darle centralidad a esos problemas, para pactar unitariamente las medidas a aplicar y lograr en los resultados un ambiente sano que permita vivir en paz, tranquilamente y con bienestar. 

El discurso importa pero puede ser de menor impacto ante los operativos de maquinarias oficiales que desnaturalizan los procesos electivos y atrofian la voluntad popular. Hay que romper con ese círculo vicioso: a elecciones de Estado o aparatos públicos que manipulan la expresión popular se responde con afanes radicales al menos plasmados en condenas verbales. Salirse de ese contexto nocivo es muy difícil, se requiere una gigante voluntad política y democrática que no se observa en el horizonte. A más competencia se imprimen más acciones anacrónicas. Aún así hay que reunir paciencia, sensibilidades y voluntad supremas para en lo sencillo y básico tender puentes de comunicación y lograr un piso común para que las instituciones funcionen al servicio de la gente. 

Observo una tendencia fácil por las descalificaciones y la polarización, negando el valor del contrario, considerándolo enemigo; se da la impresión de una guerra, de intentonas de eliminación del contrario. Hay una patética pretensión maniquea de auto asumirse como buenos y señalar como malos a los adversarios. Esa es una postura antidemocrática por definición que no aporta nada positivo al juego electoral y coloca minas para el futuro inmediato. Ante ese cuadro hueco y facilón que, además, no expone ideas positivas y soluciones a la problemática municipal, hay que reivindicar el respeto absoluto y escrupulosos al pluralismo y a las decisiones de cada quien: no pensamos igual, tenemos motivos distintos para votar de determinada manera y, más nos vale, alentar la participación libre e informada de los ciudadanos. Es una aberración que haya quien piense que solo sus ideas cuentan y que los demás están equivocados. 

Los sufragios tienen las más variadas motivaciones, tantas como ciudadanos haya; también las abstenciones suelen explicarse de diversas formas. Hay votos históricos, votos duros, votos de partido, votos de candidatos, votos coyunturales, votos útiles, votos libres, votos clientelares, votos de inconformidad, entre otros. De todos, los más volátiles son los de la inconformidad y la coyuntura, llegan y se van cada vez más rápido; se otorgan casi a ciegas y colocan a personajes en puestos públicos con o sin méritos; muchas veces, por ignorancia, esos personajes creen ser el origen de algún momento o fenómeno electoral. La inconformidad es real y normal pero si no se convierte en reglas nuevas, otras figuras políticas e instituciones renovadas, lo más seguro es que fracase y se vuelva decepción. El PRD, partido de origen caudillista y "atrapa todo" puede dar cuenta de ese fenómeno. 

Nos queda alentar la participación ciudadana en las elecciones, vigilar que haya elecciones libres, informarse de las opciones, respetarlos a todos y darles seguimiento una vez que sean electos. 

Recadito: Medio flacona la caballada (Figueroa Dixit) en Xalapa.

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lunes, 15 de mayo de 2017

XALAPA: ¿PARTIDOS O CANDIDATOS?



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

La pregunta relativa a la importancia mayor o menor entre los partidos o los candidatos, pertinente a la hora de tomar la decisión de votar, es extensiva al resto del estado de Veracruz. Es una disyuntiva que también puede volverse suma o complemento, es decir: partidos y candidatos. Tiene que ver con la realidad de los partidos políticos más allá de de las  siglas y su registro, en su realidad concreta y actual, con casi nula vida interna, sin posicionamiento programático y con manejos unilaterales de una o un muy reducido número de personas. En términos simples los partidos políticos no están cumpliendo con su papel constitucional, legal, teórico y democrático que tienen asignado, convirtiéndose en un embudo que atrofia y pervierte a la política. Así están todos en lo general, con mayor o menor gravedad de su crisis. De ahí el cuestionamiento sobre el sentido de votar por determinado partido, razonando si tendrán la capacidad para gobernar y, más aún, si merecen el voto y la confianza de los ciudadanos. 

Si los partidos por sí solos, en mayor o menor grado, no justifican ser receptores de nuestros sufragios, lo que sigue como guía electoral son los candidatos, teniendo que observarlos con algún detenimiento. Algunos tienen cierta carrera política, otros no; los de antecedentes políticos tienen la ventaja de contar con la experiencia mínima que se requiere para gobernar y la desventaja, en su caso, de contar con buena o mala fama pública. Hay candidaturas de personas sin antecedentes políticos, lo que puede ser un defecto o una virtud; dudo que contribuyan quienes nunca se hayan involucrado en la vida pública de Xalapa o su municipio; tampoco van a aportar significativamente quienes no cuenten con un perfil adecuado, por estudios o trabajo. La ineptitud y la potencial corrupción no distingue entre políticos viejos o ciudadanos determinados vueltos políticos nuevos. No basta con decirlo ni con una alta dosis de voluntarismo para que se haga un mejor gobierno. 

Si para decidir el voto esperando algo diferente no basta el partido ni el candidato, hay que revisar las planillas y las propuestas, incluyendo visiones e ideas. Es muy importante conocer a quienes quedarán como regidores pues integran el Cabildo y votan asuntos de la mayor importancia para la vida municipal, como son los presupuestos y las obras, entre otras tantas decisiones fundamentales para los ciudadanos. Por costumbre se cree que el Ayuntamiento es presidencialista, sin embargo debe rectificarse esa idea por el papel tan determinante que juega el Cabildo, dando forma a un gobierno combinado entre la figura presidencial y el colectivo de ediles. Cada regidor es un voto; en el caso de Xalapa, el cabildo cuenta con quince ediles: un presidente, un síndico y trece regidores; sus acuerdos se someten a votación y requieren mayoría, ocho en este caso, para ser legales. Entre más plural sea el Cabildo habrá mayores equilibrios y se requerirá un ejercicio político de calidad y con acento democrático. 

Se supone que los regidores son la expresión de la pluralidad social, que representan a sectores y capas de la población, versatilidad generacional, ocupaciones, niveles de estudios, géneros, entre otros rasgos indispensables para que cuenten con la legitimidad suficiente que les permita ser el puente entre la ciudadanía y el Ayuntamiento. Esa es la base necesaria para que los ediles sean útiles a la gente. Hasta ahora se ha acostumbrado que los ediles representen a sus partidos, sean de bajo perfil, levanten la mano sin chistar y se transformen en casi empleados de los presidentes municipales. Esa inútil y anacrónica situación debe cambiar, ahora los regidores tendrán que prepararse más, involucrarse de fondo en las tareas de gobierno, informar y rendir cuentas a los ciudadanos y ser exigentes con los Presidentes municipales. En esta nueva etapa municipal en Xalapa y Veracruz, el acento en los Ayuntamientos debe estar en su funcionamiento colectivo, en su transparencia, en su eficacia y en su austeridad.

Recadito: Sigue la espera de ideas, visones y propuestas en los candidatos de Xalapa. 



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sábado, 6 de mayo de 2017

SABER, RAZONAR, VOTAR Y MANDATAR





Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


El momento público en Veracruz está determinado por la elección municipal, por la renovación de los doscientos doce Cabildos. Se tiene que tomar una decisión importante, se  trata de las autoridades que, en su nivel, toman las resoluciones concretas sobre obras y servicios básicos y manejan los presupuestos; es relevante quien encabece la planilla y pueda llegar a la presidencia pero también el resto de los ediles en tanto votan y deciden sobre los asuntos municipales. Ya es una obviedad reconocer la crisis de los Partidos Políticos, observable muy de cerca en nuestro entorno local: en general, son membretes de autoconsumo donde decide una o unas cuantas personas sobre las candidaturas. Hay grados de vacío entre las organizaciones políticas, desde las que no pasan de un mero registro legal hasta aquellas que hacen un intento por darse un mínimo de vida orgánica y cierta deliberación. Sin vida democrática los partidos sólo pueden generar hechos anti democráticos; hay casos de verdadero abuso de poder y control, donde los dirigentes reales o formales disponen de las candidaturas con anacrónico criterio patrimonial.

Obligados a registrarse en algún partido político, muchos ciudadanos optan por alguna sigla sin diferenciar de nombres, colores y tendencias; hay de todo, lógicamente, desde los aspirantes de siempre y los oportunistas de ocasión hasta las personas de buena fe e ilusiones auténticas. Salvo por su posicionamiento electoral y la buena o mala fama ninguna sigla partidista es indispensable o exclusiva, quedando como el medio y plataforma electoral para quienes quieren ocupar un cargo edilicio. Sin exagerar, sobre todo en los municipios medianos y pequeños, el perfil y la figura de los candidatos van a determinar en mucho los resultados. Al haber mayor acercamiento de los suspirantes a los partidos y coaliciones con mejor posicionamiento de arranque, se dará la impresión de fuerzas imponentes y triunfadoras sin considerar que, en muchos casos, son las figuras de las personas, en lo individual, las que aportan el extra para conformar el resultado. 

Habiendo campañas en curso es la oportunidad de conocer la trayectoria, la capacidad y las propuestas de las planillas, especialmente de quienes las encabezan. En la medida que los votos sean libres y conscientes tendremos gobiernos municipales honestos y eficaces. Hay que insistir que se trata de una elección municipal con efectos cotidianos en nuestra vida por cuatro años. Se respeta la participación de todos, solo se les pide que trasciendan las ocurrencias y él voluntarismo; hay mucho en juego como para estancarnos en improvisaciones y la paja. Lo más sano para los municipios es que haya Cabildos plurales y equilibrados, es la mejor vía para que no haya excesos y abusos entre las nuevas autoridades. Mucho poder, sin experiencia, podría derivar en fachadas y caos. Quien quede deberá hacerse cargo de la práctica de gobiernos austeros, eficaces y transparentes.

El partidismo, esto es, la pretensión de que el discurso de un partido explica todo y es suficiente para todo, es un grave error; se debe hacer conciencia de  que, respetando su existencia y la opción de cada quien, los partidos son siglas y registros. Agitar superioridad es algo unilateral, que debe someterse a la prueba de los mecanismos internos y el ejercicio de gobierno. Procesos como el que se desarrolla actualmente son una gran oportunidad en los partidos para acreditar visión, sentido propositivo y contar en sus filas con las personas preparadas para cumplir un papel decoroso en las tareas de poder municipal; esa posibilidad se limita a esta elección, sin adelantar repetición de esas cualidades o defectos en las elecciones futuras. 

Es un grave error que los candidatos dediquen parte de su tiempo a descalificar a sus oponentes, peor todavía si descienden al insulto o realizan actos circenses. Es algo inútil partir de posturas que planteen que todo está bien o todo está mal, que no se refieran directamente a los asuntos que interesan y preocupan a la ciudadanía. Cada partido y sus planillas van a recibir una parte de los sufragios del porcentaje de participación electoral, es decir , recibirán un mandato cuya base es relativa; no deben, por tanto, creer que pueden hacer lo que quieran. En la realidad social y política vota un porcentaje que oscila entre el treinta y el sesenta por ciento del padrón electoral, no es lo deseable pero ese es el nivel de nuestra democracia. Hay amplias capas de la población que no se involucra, que se conforma en el abstencionismo y es ajena a quienes se postulen, digan lo que sea. 

Para avanzar democráticamente, para elegir autoridades serias y hacer de las elecciones un proceso civilizado, festivo y muy útil, lo mejor es participar, informarse, escudriñar, defender la libertad de elección y asumir que estamos dando un mandato, la confianza y el honor a quienes ocuparán los cargos municipales.


Recadito: La planilla de regidores del PRD en Xalapa, es una caricatura aderezada de abusos y desprecio a la gente.
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