EL PLAN DE DESARROLLO YA NO SERA PURO ROLLO



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Por su elaboración cúpular, opaca y formalista pero sobre todo por su falta de aplicación los sucesivos planes de desarrollo veracruzanos no pasaron de ser documentos de buen porte, pomposos e intrascendentes. Si acaso se les concedían buenas intenciones como guía de acciones y visiones de lo que se debía hacer pero que poco o nunca se realizaba. Bastaría observar los indicadores más importantes de las áreas y sectores claves de nuestro Estado para concluir que se prescindió del plan de desarrollo para gobernar, imponiendo estilos muy particulares y apelando al más descarnado pragmatismo, es decir, conduciendo a la entidad sin planeación, sin estrategias, con ocurrencias y afanes de negocios particulares.
Dudo que una parte importante de la población estuviera enterada del proceso de elaboración de los anteriores planes de desarrollo, ni siquiera los especialistas o grupos organizados por actividades vinculadas a la labor del Gobierno. No incidía, por tanto, dicho plan en la vida pública de Veracruz y tampoco era base de orientación de la marcha de las instituciones, quedando en un documento dormido o en letra muerta.
Ahora se debe elaborar un plan para dos años,  lapso que corresponde al gobierno de la alternancia votado el pasado cinco de junio. De inicio, el gobernador electo decidió depositar su confianza en la Universidad Veracruzana y en un Comité Rector integrado por académicos y ciudadanos, dando una muestra de apertura e innovación; a ese proceso se le da un cariz de confiabilidad muy superior al que tendrían operadores políticos tradicionales como ocurría anteriormente. Ya es una gran ventaja que esté de por medio la principal institución de educación superior de Veracruz.
Ahora corresponde a los convocados, todos, participar con confianza y seriedad en los foros que se realizarán en varias zonas de nuestro Estado. El llamado presenta una serie de factores transversales y sectoriales cuya amplitud y precisión permite que, quien lo desee, pueda participar con ideas y propuestas. Es muy sencillo ser parte de este ejercicio de exposiciones y diálogo, de carácter democrático. Es de esperarse que haya muchas, variadas y calificadas participaciones. Que los foros estén movidos, que se digan las cosas con libertad, que lo que se piensa para bien de Veracruz ahí se presente y quede registrado.
La elaboración del plan no debe ser simulación, las voces que se expresen deben ser respetadas y recogidas escrupulosamente para llevarlas a los filtros normales que determinarán viabilidad o no; de todos modos debe haber seguimiento a las propuestas y la convicción de los participantes de que se les toma en cuenta. Los foros no son una feria de palabras abrumadoras que oculten lo más importante; a la libertad ganada y respetada  por el gobierno de la alternancia y los organizadores debe corresponder la mesura y la tolerancia de los participantes.
Hay que participar y decir lo que pensamos sobre nuestros problemas mayores y las soluciones que daríamos, hablar claro para que nos escuche el gobernador electo; los foros deben ser reales y vivos, claros y directos; es una gran oportunidad de señalar rezagos, poner el acento en lo que es clave para salir del abismo y proponer lo que siempre hemos creído que debe ser un gobierno transparente, eficaz, honesto, plural y democrático. No basta la promoción que hagan las  fuerzas políticas que hicieron la alianza mayoritaria, PAN y PRD; para que el plan sea ciudadano e impacte  socialmente debe ser adoptado por porciones mayoritarias de la sociedad civil.
La alternancia puede funcionar o no, puede salir bien o no, es una incógnita, por eso es indispensable estar alertas, hablar a tiempo, impulsar la más amplia participación ciudadana y cuidar que el nuevo Gobierno cumpla con sus compromisos. No debemos permitir que solo haya cambio de colores y personas, la alternancia no debe decepcionar a los veracruzanos; la apuesta de nuestra ciudadanía es profunda, es de alternancia para la transición democrática. La construcción del plan de desarrollo, con aval de la universidad, es el inicio del involucramiento social en la transformación a fondo de nuestro sufrido y sangrado Veracruz...


Recadito: Funcionarios en sotana y diputadas por horas es el epílogo de un gobierno para el olvido.
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ALTERNANCIA, TRANSICIÓN Y GOBERNABILIDAD



| Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Aunque se han  vivido alternancias en varias entidades federativas, para nuestro Estado es la primera vez que se logra; eso implica que tiene lo inédito como rasgos fundamentales, donde todo está por aprenderse, hacerse y crearse; el aprendizaje tendrá que ser muy rápido, para preparar un buen Gobierno que haga todo mejor y cumpla con las expectativas sociales. El tránsito de la larga administración Tricolor a la alternancia sería mucho más sencilla si los gobernantes salientes tuvieran una responsabilidad republicana y  colaboraran anteponiendo los intereses de Veracruz. El lapso que transcurre entre la elección de Gobernador y la entrega de la estafeta estatal es demasiado extenso, muy prolongado, de casi seis meses; eso crea vacios de poder y da tiempo de sobra para el revanchismo, como es el caso, que ocupan actualmente para tomar decisiones como si estuvieran al inicio de su gestión, impulsar iniciativas legales, otorgar nombramientos e intentar todo tipo de maniobras con fines transexenales para entorpecer la labor del nuevo Gobierno; sin rubor actúan con dolo, ilegítimamente, con un sello oportunista y negativo, apartados del mandato popular expresado en las  urnas; el Ejecutivo estatal y sus diputados están asumiendo un papel muy cuestionable, pretendiendo disponer de ingresos para pagar sus deudas así como tomando medidas que escapan al termino de su encargo, lo cual nos indica un desprecio brutal a los intereses de los veracruzanos. Aunque hay experiencia suficiente en el Gobernador electo y cuenta con el respaldo político de los partidos que lo llevaron al puesto, no deja de ser un desafío iniciar el nuevo Gobierno, nuevo en todos los sentidos, con tantas adversidades y obstáculos, en un contexto muy complicado. Sin embargo, debe hacer lo que tenga que hacer para cumplir con sus encargos y los compromisos de campaña, no fallar ni siquiera en la percepción con las demandas y anhelos de los veracruzanos; los funcionarios actuales, responsables de nuestra raquítica situación, pronto se van y pasan al olvido muy rápido; cuando esto ocurra, los reclamos irán sobre las nuevas autoridades que, por lo tanto, deben hacer justicia inmediatamente y ser muy escrupulosos con sus tareas, cumpliendo y dando muestra de una manera nueva y muy diferente de trabajar.
No habrá tiempo que perder, son dos años con los que cuenta el nuevo Gobierno, poco o mucho dependiendo la manera en que se le quiera ver y los objetivos que se proponga; para los sueños y esperanzas mayores de los veracruzanos tal vez sea un suspiro pero para rehacer la seguridad pública, reactivar la economía y hacer justicia tal vez sea tiempo suficiente. Todo será rápido, hacerlo bien, en corto tiempo sentar las bases de una gobernabilidad democrática con Estado de Derecho, no es difícil anticipar el estilo y las formas del nuevo Gobierno: de tiempo completo, cercanía con la gente, de apertura, transparente, eficaz y honesto. Gobierno de coalición significa pluralidad, con las fuerzas políticas que lo posibilitan pero también con los ciudadanos en general; se trata de no partidizar a las instituciones, de fundar democracia, fortalecer a la sociedad civil  y construir un gobierno nuevo en todo, practica y espíritu, que incluya a los jóvenes, que privilegie perfiles y meritos, que sea respetuoso de los géneros y borre la cultura excluyente, sectaria y mediocre en que está envuelta la administración saliente.
La alternancia traerá nuevos aires políticos y sociales, en un proceso que puede ser virtuoso en todos los sentidos; poco a poco, por su impulso democratizador, ira incidiendo en mejores conductas colectivas; desde luego que la prueba es para todos, para los grupos de presión, para los partidos políticos, para los sindicatos y para todos los grupos sociales; la sociedad puede encauzar su energía, ya sin los obstáculos del Gobierno, al desarrollo social, a la seguridad ciudadana y a la democratización. Si bien no hay mayor garantía que el compromiso adquirido y el respeto a la voluntad popular, es de darse un voto extra de confianza para que se cumpla con el proyecto ofrecido; dada la desconfianza sembrada con esmero por los que se van y por las malas experiencias de otras alternancias, es indispensable construir puentes y mecanismos de participación ciudadana con vigilancia real, activa y critica que impida desvíos, la frustración de la esperanza, para que gane lo positivo y se sienten bases solidas de democratización de nuestro Estado. Para todos es nueva la alternancia, nos reta a aprender rápido y aprovecharla para bien; habrá de todo, desde los que aprendan rápido y lo apliquen hasta aquellos que la rechacen y combatan con boicots y obstáculos arcaicos. Pensando en positivo uno esperaría actitudes de altura de la clase política, si es que piensan en el bien de Veracruz. Hay rémoras y lacras como cultura y acción, no es algo personal, son estructurales y de coyuntura, vienen de lejos o se consolidaron en los más recientes gobiernos. El Gobierno de la alternancia debe atender esa realidad integrándose bien, teniendo claro el tamaño del reto y haciendo todo diferente y mejor. Los veracruzanos deben tener muy clara la responsabilidad de cada  quien en los problemas que nos abruman, los deslindes tienen que ser tajantes y transparentes para que haya consecuencias y justicia, siendo muy claros en los puntos finales y puntos de partida; no es para menos ante la casi titánica labor de reconstrucción de las instituciones y de nuestra vida pública.
En el debate sobre las expectativas y posibilidades del nuevo Gobierno hay algunas posiciones demasiado apáticas o, de plano, negativas, casi deseando el fracaso de la alternancia; se nota en algunas zonas del periodismo y en ciertas fuerzas políticas, en ambos casos es obvia la falta de análisis y de autocritica por su anclaje tradicionalista y dogmático; hay quienes eluden las responsabilidades de los que se van y los meten en el mismo saco con los que llegan, mas en un afán despectivo pero poco inteligente. Es de obviedad que estamos ante tiempos inéditos, de aprendizaje, de sentido histórico; son tiempos de mente abierta, de enormes retos, de generosidad, de colaboración con un nuevo Gobierno siempre y cuando no se desvíe en mezquindades partidistas, que abra la más amplia participación ciudadana y que le apueste a la gente; ojala entendamos que en la buena marcha del nuevo Gobierno nos va nuestra seguridad, la reactivación económica, la legalidad y la transición democrática.

Recadito: Solidaridad plena y activa ante el vacío de poder...
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#SOYFESTIVAL: XALAPA Y SUS FERIAS


Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Con una propuesta creativa, novedosa e interesante se anuncia el festival de las flores en Xalapa; con los auspicios del Ayuntamiento local dos entusiastas paisanos, Ernesto Aguilar Yarmuch y Mauricio Cuevas Gayosso, se han dado a la tarea de coordinar los trabajos para realizar una festividad digna de nuestro entrañable municipio. Me da gusto que se tengan ese tipo de iniciativas, con un perfil cultural y de las flores, como corresponde a la orgullosa "Atenas veracruzana" y "Ciudad de las Flores". Deseo que tengan éxito total y espero contribuir con la difusión y asistencia a las variadas actividades previstas. Seríamos muy mezquinos si ya estuviéramos adelantando balances, primero hay que conocer lo ofrecido para, luego, hacer juicios y contribuir con críticas constructivas. Como Xalapeño me entusiasma que tengamos espacios sanos de festividad, que recreemos nuestro modo de vida en el sentido lúdico, que afirmemos los rasgos más positivos y singulares de nuestra personalidad común y que hagamos sentir orgullosos de vivir aquí a nuestros hijos y nietos, a las nuevas generaciones.
El martes de esta semana  compartí el desayuno con "OTERO-CIUDADANO", a invitación de Doña Leonor de la Miyar, para conocer el proyecto del #SoyFestival; los asistentes, en buen número y muy calificados, fueron extraordinariamente receptivos con los promotores. Se expresaron opiniones, algunas dudas pero sobre todo el beneplácito generalizado por una iniciativa tan necesaria y propia de los xalapeños. Para dar espacio prioritario a los más asiduos asistentes preferí guardar mis comentarios para otro momento y para este texto. Pienso que la finalidad principal del festival debe ser la de convocar y dejar satisfechos a los xalapeños y a nuestros vecinos más cercanos; las variadas actividades generan derrama económica, sin embargo no debe ser la motivación mayor, si hay que aportar un poco de los recursos públicos debe hacerse sin mayor inquietud; será resultado de un proceso que llegue a ser autosuficiente; no tiene objetivos turísticos aunque algo puede surgir en ese sentido. Hacer festivales es una necesidad social, deben tener los rasgos de nuestra historia y forma de ser; la vida cultural, que incluye a las flores, no puedes ser estática ni vivir de recuerdos, al contrario, conlleva dinamismo y modernización; las nuevas generaciones deben ir asimilando la atmosfera propia de su municipio, sus virtudes y rasgos más firmes de su personalidad; por eso el discurso cultural, incluyente y creativo, debe ponerse a discusión, enfrentar la realidad, sujetarse a las criticas y ser susceptible  de transformaciones y apertura. La cultura es del que la trabaja, como dijo Zapata de la tierra, no hay música, libros, pintura, fotografía, canto, etc. que pueda ser apreciada si no se expone y difunde; un festival sirve para eso.
Somos una ciudad con antecedentes de ferias, comercial en su caso; entre 1720 y 1776 tuvimos la feria más importante de la Nueva España; no es casualidad que nos llamen la "Atenas veracruzana"; tener en activo la primera Escuela Normal de México y el segundo en importancia Museo de Antropología, da cuenta de nuestro pasado y presente de relevancia cultural. Cuando el explorador y científico Alemán Alexander Von Humboldt, en 1804, nos llamo "ciudad de las flores" nos definió para siempre; hasta la fecha, Xalapa tiene áreas verdes por encima de la media nacional proporcionalmente hablando, a pesar de la primitiva deforestación que promueven grupúsculos ajenos y clientelares de inspiración tricolor; con todo eso es grandioso el numero de parques y jardines a nuestra vista y disfrute. Cultura y flores son el sello Xalapeño, no podía llevar mejor nombre el festival aludido: "Festival de las flores-Xalapa llena de luz." Ojala el programa de la feria resulte del agrado de todos, que cumpla sus fines y permita que se tenga una experiencia positiva para darle continuidad e instituirlo a largo plazo.
Entiendo que, salvo algunas actividades más de corte comercial para compensar gastos, la programación es eminentemente gratuita, por tanto popular, ese es un acierto que siempre requiere de personas conocedoras y con criterio en la organización. El festival no debe caer en la tentación fácil del espectáculo del tipo de la televisión, populachero y frívolo; su espíritu debe ser distinto, cualitativo y democrático, es decir, incluyente y abierto. Por lo mostrado hasta ahora y por el perfil de los organizadores creo que estamos a salvo de veleidades de "la caja idiota" Aunque no en lo inmediato, relativamente, el festival es un gran aporte a una sana vida pública, nos crea otra atmosfera, nos nutre de imaginación al tejido social, nos da referente de algo positivo y nos plantea las oportunidades de convivencia pacífica y útil socialmente hablando. Por eso, no deberíamos minimizar este tipo de esfuerzos ni regatear apoyos; es obvio que ayuda a levantar la imagen del munícipe en turno, en este caso proveniente del PRI, pero eso es circunstancial y secundario, a él le toca y qué bueno que tenga la visión y sensibilidad de impulsar este tipo de actividades. Independientemente de los políticos y partidos que ocupen los cargos edilicios debe hacerse institucional la realización de las ferias de las flores en Xalapa, hasta alcanzar y mantener niveles dignos de reconocimiento y orgullo por propios y extraños.
Recadito: Refrescante y de muy buen nivel el encuentro de análisis realizado por el PRD veracruzano; busca su lugar en la alternancia y en la izquierda.   


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La Corte Interamericana de Derechos Humanos en México


 Silvino Vergara Nava

“…ningún Estado puede considerarse por
encima del Derecho, cuyas normas tienen
por destinatarios últimos los seres humanos”.

Caso Almonacid Arellano y otros vs Chile
Sentencia de 26 de septiembre de 2006
Corte Interamericana de Derechos Humanos

La Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en San José (Costa Rica), constituida por la Convención Americana de Derechos Humanos y conformada por siete jueces de los países de Brasil, México, Chile, Colombia, Costa Rica, Argentina y Ecuador —cuyo cargo dura seis años—, sesionará en México del 23 al 26 de agosto de 2016, algo a lo que se le denomina “sesión extraordinaria”, debido a que se realiza fuera de su sede, con el objetivo de que en los diversos países en donde sesiona, normalmente por invitación de los gobiernos —en esta ocasión, por invitación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México—, se divulgue la función y los trabajos que realiza la referida Corte.
Los asuntos de los que conoce la Corte Interamericana de Derechos Humanos son aquellas violaciones graves de derechos humanos enunciados en la Convención Americana de Derechos Humanos, de los casos emblemáticos propuestos por la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos en contra de Estados que firmaron y ratificaron la Convención, así como de aquellos que aceptaron la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos; por tanto, se juzgan asuntos en donde se considera que los Estados, por omisión o por acción, violaron estos derechos humanos de las personas. Desde luego, no son todos los Estados del continente americano los que pueden ser juzgados por la Corte, pues están excluidos, por no aceptar su jurisdicción, Canadá, Estados Unidos, Bahamas, Belice, Cuba, Jamaica, Antigua y Barbuda, Dominica, San Vicente, Granada, Santa Lucía, San Kitts y San Nevis, y Guyana.
Se trata de casos emblemáticos, y no todos los asuntos, existiendo violaciones graves a los derechos humanos, llegan a ser juzgados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sino que muy pocos llegan a dicha jurisdicción. En las sesiones en la ciudad de México, que se llevarán a cabo en este mes de agosto, se realizarán audiencias públicas de cuatro casos contra Ecuador —dos asuntos—, Guatemala y Colombia, que versan sobre desaparición forzada y el homicidio de un ciudadano, cometido por un policía.
Además de que resuelve asuntos de violaciones a los derechos humanos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos tiene otras atribuciones, como sostiene el exjuez de la citada Corte, Sergio García Ramírez: “La Corte cuenta con un amplio alcance, único en el Derecho internacional contemporáneo, que le permite interpretar, a solicitud de un Estado, normas nacionales, proyectos legislativos o reformas constitucionales (…) un servicio de la Corte está en capacidad de prestar a todos los integrantes del Sistema Interamericano, con el propósito de coadyuvar al cumplimiento de sus compromisos internacionales referentes a derechos humanos (…) sin someterlos al formalismo y al sistema de sanciones que caracterizan el proceso contencioso” (García Ramírez, Sergio y Mauricio Iván Del Toro Huerta, “México ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos”, Porrúa, México, 2011).
            Las decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos han modificado las políticas y los sistemas jurídicos de los países que han sido juzgados —lo cual también ocasiona problemas de soberanía de los Estados—; por ello, son de suma importancia las sentencias que dicta. Tal situación sucede —por citar alguno— con el caso Herrera Ulloa vs Costa Rica, en donde se determinó que la efectiva administración de justicia atiende a que todo procedimiento judicial debe, por lo menos, contar con dos instancias. En México, el caso Castañeda Gutman representó la modificación a las disposiciones electorales, para que se permita la participación en las elecciones de los candidatos ciudadanos; en el caso Cantos vs Argentina, se determina que los derechos humanos no son únicamente aplicables a las personas físicas, sino que son extensivos a las personas morales o jurídicas. En Perú, los casos Barrios Altos y La Cantuta fueron, en parte, el origen del proceso judicial en contra del expresidente Alberto Fujimori, donde fue sentenciado a 25 años de prisión.

Es claro que estos asuntos son de suma importancia para que en los Estados se respeten los derechos de las personas y que las facultades y atribuciones de las autoridades de los Estados se encuentren sujetas a estos derechos, pues la violación sistemática de los derechos humanos da como consecuencia, a decir del juez de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Eugenio R. Zaffaroni, la existencia de los Estados totalitarios, y estos, de acuerdo con la historia, deben ser abolidos atendiendo a que son los que provocan los genocidios (Zaffaroni, Eugenio Raúl, “La palabra de los muertos”, Ediar, Buenos Aires, 2011). Estos Estados totalitarios, por lo regular, no son juzgados y sí olvidados, como sostenía A. Hitler antes del exterminio de los judíos: “¿Quien recuerda el genocidio armenio?” (Zaffaroni, Eugenio Raúl, “Un proceso histórico”, AR, Buenos Aires, 2012). Por ello, la función de esta Corte Interamericana de Derechos Humanos es de suma importancia en los países de América, en donde, muchas veces, como sintetiza el juez argentino de la Corte, se presentan “genocidios por goteo”. Desafortunadamente, no todos los países de América, al no reconocer a ésta Corte, muestran interés por proteger los derechos de sus gobernados.
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PRD VERACRUZANO: RENOVARSE O MORIR






Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


Ha llegado el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a una situación límite, en donde debe preguntarse si es viable, cómo sobrevivirá y el papel que debe jugar en la política nacional y, en lo particular, en el campo de la izquierda. En forma cruda, creativa y abierta debe hacer el análisis de rigor para ubicar su momento y plantearse la perspectiva inmediata y de plazo regular. No debe ni puede utilizar el recurso de la simulación y la práctica del "gatopardismo", a riesgo de mal ocupar  el tiempo y perderse en una crisis terminal. Por su origen, por la esperanza que ha representado para millones de mexicanos, por la memoria de los perredistas que ofrendaron su vida para lograr un cambio democrático y por el aporte que todavía puede dar en defensa de los derechos humanos, de la lucha por la igualdad y la representación realista de causas sociales, el PRD está obligado, es una responsabilidad mayor, a hacer el intento de renovarse y caminar independientemente con su propia identidad al lado de la gente, del pueblo y de la ciudadanía que merece otro país, con progreso, felicidad, inclusión y seguridad.

La firma del Pacto por México, más por las formas y cortedad democrática, la vida interna tormentosa que da muy mala imagen, el estilo atrapa todo que tuvo su clímax en Iguala, la muy limitada vida propia en términos  democráticos que no pudo contrastar y superar al caudillismo, ser modelo superior, y la desbandada oportunista en las entidades, caso Veracruz con el PRD-ROJO, vienen derrumbando al PRD como opción política, con serios descalabros electorales y disminución acelerada de su potencial. Sobre esas bases debe plantearse una ruta diferente, que consolide pasos de independencia como el logrado en Veracruz, en las recientes elecciones de Gobernador y Diputados. Es indispensable que el PRD se cuestione qué es lo que quiere, qué persigue, porqué lucha y cuáles son sus objetivos. En las respuestas vendrán las consecuencias de una estrategia  de reconstrucción y de relanzamiento en todos los sentidos. Debe revisar su identidad, definir si es o no de izquierda y, luego, que tipo de izquierda. Si la respuesta es afirmativa, deberá abordar su vida interna, deslindándose categóricamente de la corrupción en su seno, separándose tajantemente  del pragmatismo exclusivo y desbordado; si el propio partido no se respeta, no hay manera de que la sociedad lo respete, volviéndose motivo de burlas y deslindes; es algo masoquista ver el espectáculo de quienes atacan a los dirigentes o candidatos para, en unos días, aparecer dando consejos de disciplina y decencia; no confundir con el debate político, con la indispensable crítica y la deliberación natural en una fuerza que se pretende democrática.

El PRD no debe omitir su papel fundamental en el compromiso social, trabajando de cerca con las inquietudes y protestas sociales, abriendo las puertas a los jóvenes y a los colectivos variados, siendo solidarios con las protestas sociales justas y pacíficas. Debe entenderse que no hay futuro en el auto consumo y el burocratismo. Se es un partido comprometido hasta las últimas consecuencias, sin media tintas, o se desintegra en el oportunismo y en la mera actividad electoral, como un registro más, que si no se cuida, se pierde. Ser una fuerza confiable, con autoridad moral, para los ciudadanos. Que nos vean con respeto, que tengan la garantía de seriedad en sus denuncias, propuestas y luchas.

En Veracruz logramos la alternancia, valiosa por si misma pero retadora en todos los sentidos. En primera hay que darle la dimensión exacta a un cambio de régimen de casi 90 años, lo cual implica entenderlo en su profundidad y tener la mentalidad adecuada para enfocarse a tomarlo como el gran principio de una transformación mayor. El PRD se ganó el derecho a ser parte de un gobierno de coalición pero no debe fundirse con el aparato público y desintegrarse, sería un error monumental e irreparable; tampoco debe mandar a perredistas exclusivamente a los puestos públicos, su papel no es de colocación de empleos, sino del aporte de una visión de sentido social y democrático a través de sus mejores perfiles; en ese sentido el PRD deberá marcar un línea distintiva, fina si se quiere, con el Gobierno de la alternancia; ser parte del Gobierno sin fundirse en él.

Soy un convencido de que el PRD tiene un lugar en la izquierda mexicana, tan solo bastaría hacer un contraste con otras expresiones del mismo signo para darse cuenta rápidamente. Pero no basta lo declarativo y la propaganda, hacen falta definiciones claras y conductas transparentes; ser una mejor izquierda supone, como mínimo, contar con una vida orgánica, tener estructura, practicar la democracia, deliberar colectivamente, ser tolerante, ser incluyente, ser creíble, tener metas concretas y de evolución gradual, La izquierda democrática y liberal que debe ser el PRD abraza la construcción ciudadana como la estrategia normal, medible y sana de acceder al poder, sin asaltos imaginativos a los palacios y el providencialismo. Tal vez en la posibilidad libertaria con sentido democrático radica la principal diferencia con otras manifestaciones de izquierda en nuestro país.

Lo obscuro del panorama para el PRD no admite simulación y oportunismo, al contrario, solo la plena conciencia de esa realidad y la voluntad de transformarla puede permitirle ocupar un lugar destacado en la vida pública y aspirar a gobernar desde municipios, pasando por Entidades federativas y llegando a presidir a nuestro país. La autocrítica debe ser descarnada pero las medidas de remedio mucho más fuertes; es ahora o nunca, si no se hace algo de profundidad seremos una fuerza marginal y en progresiva descomposición; hay muchos antecedentes al respecto; si alguien cree que nunca va a ocurrir, simplemente que sigan en lo mismo y se esperen un poco para verlo; no habrán entendido nada. El PRD es factor de transformación social, con todo lo que supone de programa y fuerza electoral, o no vale la pena.

Recadito: Desde el PRI pero también desde el PRD, los que atacaban ferozmente a YUNES, ahora vienen con la cola entre las patas; destaca un personaje cómico conocido como el "trastupijes"...


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EN OFERTA LA CLASE POLÍTICA VERACRUZANA

Foto: La Jornada

Uriel Flores Aguayo
@UrielFA


La tradición de la oficialista clase política veracruzana es de antidemocrática y simulación, siempre mayoriteando en la comodidad del control de los tres poderes, la prensa, los órganos autónomos, los ayuntamientos y hasta a la oposición; nunca supo de otras fuentes y otras prácticas, seguramente les era impensable dejar el poder, creyéndose eternos. Las recientes elecciones los pusieron en su lugar, llegando a tocar fondo prácticamente. Con la alternancia termina una larga época, más bien una etapa que parecía eterna, de formas, estilos, prácticas y métodos de hacer política, de entender y asumir los asuntos públicos, el servicio, las responsabilidades y todo lo que tuviera que ver con la vida pública de Veracruz. El golpe ha sido contundente, tan fuerte y noqueador que todavía no reaccionan, permitiendo con su silencio y omisión que los gobernantes salientes les hereden una deuda política impagable o muy difícil de pagar en los próximos ocho años al menos. Carreras de largo aliento y otras nuevas estarán en riesgo de perderse, de tener que buscar un reciclaje desesperado pero en condiciones adversas.
Cada sexenio terminaba con desgaste en los principales funcionarios, era muy acostumbrado que se les hicieran acusaciones de corrupción, digamos que había un natural ajuste de cuentas, deslindes del equipo entrante donde, muchas veces, se quedaban casi los mismos. Tal vez la ruptura mayor vino con el encarcelamiento del exgobernador Dante Delgado y dos funcionarios de alto nivel, más por indicación y ajuste federal. Lo que ocurre ahora es muy distinto, son seis años de mal gobierno que se junta con otros seis para sumar doce de desatinos, errores, abusos, soberbia, centralismo feroz, escándalos, falta de oficio y desgobierno o casi gobierno fallido.
Al perder las elecciones mostraron su nivel real, muy antidemocrático, mediocre y de niveles "chicharroneros"; es impresionante la forma vengativa, sin decoro y destructora con que han reaccionado. Así eran entonces, mostraron su cara verdadera, ya dejaron de simular, nada que ver con sus discursos, son políticos de pacotilla, diputados y funcionarios de muy bajo nivel, indignos de ocupar cargos públicos.
Hay de todo en los actuales altos funcionarios, entre los secretarios de despacho, desde los operadores de siempre, pasando por los amigos del gobernador y los servidores públicos de carrera. Es difícil encontrar diferencias entre ellos en cuanto a capacidad y honestidad pero si debe hacerse un esfuerzo para no arrojarlos al mismo saco de la corrupción. De la condena popular tal vez ninguno se salve, la gente es dada a generalizar, sin embargo no seriamos justos si a todos los metiéramos en el mismo empaque. Desde luego que un deslinde a tiempo siempre será mejor cuando el consenso es tan severo y tan generalizado. Son muy pocos, a mi juicio, quienes merecerían una calificación más consecuente, no muchos, por ahí creo que la Secretaria de Educación no incurrió en actos delictivos, veo que la Contraloría esta  en manos profesionales, que el Secretario de Salud cuenta con el perfil adecuado y hay algunos más que son servidores públicos auténticos, mas allá de grupos y, tal vez, de siglas, aunque solo han navegado con un color y, en muchos casos, no tuvieron control de los recursos económicos.
Dentro de los de carrera hay quienes se mimetizaron con el ejecutivo, que compartieron y aumentaron actos represivos; no se entiende el papel del Secretario de Gobierno, manchando su   expediente y cancelando  para siempre su buena hoja de servicios. Dentro de los de carrera hay muy pocos que tuvieron a bien no mancharse las manos de sangre o de dinero. Un dato fundamental para ubicar a los altos funcionarios en este desenlace es el de su permanencia en Xalapa y en Veracruz, los que se quedan son mas discretos y cuidadosos; los que se van son los aventureros, los que vinieron en plan de conquista, a saquear a nuestro Estado. El desastre en que terminan estos doce años entierra carreras y futuros políticos, va a ser muy difícil que se levanten, en algunos casos ya es imposible, dependiendo casi totalmente de elecciones federales con buenas tendencias tricolores.
De la clase política oficial hasta ahora se verán espectáculos circenses, suicidios asistidos y precarias reconversiones; algunos brincaran de color, como ya ocurrió en las alternancias de Fox y Calderon, a nivel federal, otros desaparecerán y, los menos, intentaran una renovación para ser una oposición democrática. Tienen muy poco tiempo para intentar rescatar algo y no terminar de hundirse en las elecciones municipales que tendrán lugar en diez meses y medio. Para que sobrevivan primero tienen que asumir su situación, manifestar voluntad de cambio y emprender  una ruta renovadora; todo eso estaría por verse. Siempre tuvieron el sartén por el mango, mandaron y pusieron las condiciones del juego político; ahora no; no han vivido en democracia, no la conocen, les costará, por tanto, encontrar su lugar y ser competitivos. Tendrán que aprender rápido y bien.
En las cuentas de este sexenio se debería  ser muy responsables, cuidando las formas democráticas, haciendo los deslindes de rigor pero sin cometer injusticias; no partidizar las revisiones administrativas y penales; no hacer lo mismo que practicaban los que se van. El que la hizo, que la pague; será importante dejar una lección de pulcritud, de ejemplos a la hora de hacer justicia. Que nadie se escape pero que no haya víctimas artificiales.


Recadito: Solo con voluntad y compromiso real el PRD veracruzano tendrá futuro.
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LA ALTERNANCIA Y LAS CAÑERIAS


Foto: Proceso

Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Fue absolutamente correcto pronunciarse por la alternancia y hacerlo con la fuerza política que realmente tenía posibilidades de lograrla, la alianza opositora; era y sigue siendo un asunto local, sin tener que pasar por estrategias y plataformas de carácter nacional. Hubiera sido imperdonable no intentarlo y solo apostarle a la providencia; la verdad, contra todos los pronósticos el sistema local estuvo a poco de lograr la hazaña de retener el poder. La alternancia trajo efectos inmediatos, vino a destapar las cloacas y evidencio a una clase política oficial de ínfimo perfil. Sin visión de Estado y con casi nula responsabilidad el grupo gobernante hace hasta lo imposible por afectar y entorpecer al próximo Gobierno. Iniciaron con un improcedente paquete anticorrupción que más bien era un blindaje para ellos, afortunadamente, por razones exclusivamente técnicas y legales, la PGR los detuvo en seco con una acción de inconstitucionalidad. Siguieron con reformas legales para hacer posible la llamada basificación de unos 7 mil trabajadores, medida sin control y mucho menos con algún sustento financiero. Ahora pretenden comprometer el impuesto a la nómina por cuatro años para pagar deudas del sexenio actual; tal vez esta medida es la más dañina para el futuro inmediato de Veracruz, comprometiendo a dos Gobernadores; por supuesto que es un planteamiento que no tienen ninguna justificación.

Una vez perdida la elección el grupo en el poder tenía la opción de asumirlo democráticamente y con normalidad, deteniendo toda acción legislativa y de gobierno que trascienda el término de sus obligaciones. Eso sería lo sensato y auténticamente responsable, pero no, han hecho todo lo contrario, en un afán revanchista absurdo, intentando minar las posibilidades del nuevo gobierno, sin importarles que los afectados sean los veracruzanos. Han adoptado una actitud de muy bajo nivel, comportándose como grupo de bandoleros, sin mínimos de dignidad republicana, ya no digamos de compromiso democrático. Lo pueden hacer porque cuentan con una cómoda mayoría de diputados sumisos y cómplices, un cuerpo legislativo que, en su mayoría, es de ínfimo perfil y privilegia los negocios y la corrupción. Juntos son un bloque reaccionario que solo ve por sí mismos, por su sobrevivencia, sin interesarse en las consecuencias que pagaremos todos los veracruzanos.

Tales acciones y medidas han suscitado el rechazo casi unánime de los veracruzanos, han alineado a los más diversos sectores en su contra; obviamente no les importa, no toman en cuenta la opinión ciudadana y de sectores. Optan por la soberbia y el autoritarismo, acudiendo a eufemismos con los que pretenden confundir a la sociedad. Ellos se desquitan de su derrota, se salvan en los intereses de grupo o personales pero dejan un ambiente enrarecido y adverso a su partido, el oficial hasta ahora, el PRI. Dado que no hay deslindes de esta aventura de parte de sectores del tricolor, digamos de una especie de corriente crítica, queda la percepción de que todos están de acuerdo, por lo tanto las facturas electorales serán dirigidas a todos ellos, sin excepciones, comprometiendo seriamente las posibilidades de su partido para las elecciones municipales inmediatas.

Creo que nadie pensaba en una transición color de rosa, pero tampoco se veía un comportamiento tan vil, primitivo y rencoroso del grupo que va de salida. Aun así, la decisión de echarlos fue correcta, era indispensable llegar a la alternancia para salir del abismo profundo en que nos metieron a los veracruzanos. Muchas de sus medidas ilegítimas se van a revertir sin mayor problema, eso es claro, lo que les importa es tan solo intentarlo, nuclear a sus cómplices y ver si pega. Ellos saben que están optando por la peor de las salidas, van por la puerta de atrás, sin aplausos, sin decoro, perdieron todo, la elección y la vergüenza. Lo hacen porque no tienen otra manera de entender a la política, porque están muy mal acostumbrados a imponerse, nunca promovieron la democracia, al contrario, anularon a la oposición y a los demás poderes, achicaron a la sociedad civil y se instalaron como una maquinaría perfecta para ganar elecciones y derrochar alegremente el dinero público.

Se van algunos, los principales, la mayoría se queda y se encontrarán una realidad de descrédito y rechazo, con casi nulas posibilidades de ganar elecciones en lo inmediato. Su irresponsabilidad golpea a todos los veracruzanos pero también arrastra a su partido. Pueden adoptar actitudes triunfalistas, de burla si quieren, pronto se verán en su verdadera realidad, en su tamaño real y en la estatura exacta de su nombre y peso político en Veracruz. En su levedad del mal, como simples y vulgares burócratas, son inconscientes del efecto de sus actos; ya los verán pronto, se observarán  en los negros registros históricos, ocuparan  niveles  indelebles  de desprestigio. Nunca se podrán  parar  en  Veracruz, sin que reciban el repudio de los ciudadanos. Se van, se llevan dinero pero  también se  van  con  la vergüenza  de  haber hecho  un gobierno  desastroso que  lastimó en  exceso  a Veracruz.

Recadito: Si el PRD veracruzano quiere resurgir debe empezar por respetarse así mismo, sin simuladores y paja corrupta.

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TIGRES DE PAPEL Y EL REY DESNUDO



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

El colapso asoma en Veracruz, son fuertes las tensiones que amenazan verídicamente con derrumbar el sistema político que se sostiene con alfileres. A la crisis financiera en forma de deudas infinitas y múltiples y los rezagos en pagos a amplios sectores de trabajadores estatales, se suma la crisis política que puede volverse social provocando el desplome gubernamental. Son inocultables los conflictos, ya no basta negarlos en intentona simuladora, son reales y afectan áreas claves de la vida pública  del estado. El impacto de esos conflictos en todos los aspectos de nuestra vida cotidiana van en aumento y han generado daños pero también  conciencia en la sociedad. Con mucha claridad hemos aprendido rápida y eficazmente a valorar el sufragio, a distinguir de partidos políticos, a apostarle cívicamente al de tendencia mayoritaria, a reconocer el papel de los diputados, a definir a los políticos, a distinguir al periodismo y a darle un mayor peso a la participación ciudadana. Todo eso acumulado a través  del tiempo pero acelerado por una coyuntura especial, de crisis y degradación pública.

Ante nuestros ojos pasan las imágenes de todo lo que no se debe hacer si lo que se quiere es una vida pública sana, armoniosa y democrática. Hemos recibido a un elevado costó social un cursó  intenso, durante doce años, de una práctica política simuladora y depredadora. En ese lapso se reforzó el centralismo, casi monárquico, se avasallo a la oposición, se sometió a la prensa, se anularon los otros poderes, se capturaron a los sufragios, se dispuso irracionalmente del presupuesto y se comprometió seriamente el futuro de Veracruz. Sin estado pleno de derecho hemos vivido  en la ley del más fuerte, sin reglas parejas, exponiéndonos a las arbitrariedades de un grupo de aventureros y de la delincuencia. Prácticamente se fusiono a la fuerza pública con la delincuencia en demérito de nuestra seguridad. La política, ciertas empresas y la delincuencia se combinaron  para establecer un régimen oscuro, violento y extractor de los recursos públicos. 

Debemos cuestionarnos autocráticamente como fue que llegamos a estos niveles de degradación de nuestra vida pública, como fue posible que se comprometiera el futuro de nuestros jóvenes, que decayeran de tal manera la salud, la educación y la seguridad en Veracruz; como fue posible que nos explotaran problemas de todo tipo y por todos lados. Lo que pasa es que se instaló un grupo político mitomano y ultra corrupto, que acomodó todo a sus  fines y  consiguió mantenerse por dos sexenios; ejercieron sin contrapesos, anularon a la oposición y estuvieron a punto de repetir en esta reciente elección. Es un grupo más, mediocre y pequeño pero con el control que le permitió mantenerse sin mayores sobresaltos, hasta ahora que tuvieron que rendirse. No son fuertes por prestigio o por legitimidad, en realidad son unos tigres de papel y caminan sin cubierta, como el rey desnudo. En unos días solo serán un mal recuerdo, pasaran a la historia sin pena ni gloría, siendo referentes de todo lo que no se debe hacer. Evidentemente hay un abuso de poder, un reto a la ciudadanía, una dolosa conducta que pretende lastimar más a Veracruz, saciando su venganza personal contra el gobernador electo y la alianza que los derroto.

El experimento político que nos hizo conejillos de indias por doce años término en desastre, cómo un "Frankenstein” absolutamente enloquecido; puso en duda todo lo normal, lo sano y las bases de una convivencia social con futuro; cualquier proyectó democrático se enfrenta a las minas explosivas y obstáculos descomunales que fueron colocando durante ese tiempo y que refuerzan en la actualidad en una actitud francamente patológica. Los estudiosos del derecho, la ciencia política, la psicología y sobre los comportamientos sociales tienen mucha materia para ir a fondo de los actos del grupo de aventureros que nos mal gobernaron; es importante darle una explicación lógica a este tipo de confrontamiento nocivos que hacen tanto daño a tantos, para ubicar su origen y evolución de tal manera que los impidamos para siempre. 

No será tarea fácil, ni minimamente, levantarse, salir del hoyo, superar el estado de degradación de nuestra  vida pública, volver a niveles aceptables de seguridad, convivir sanamente, dignificar a las instituciones, darle fluidez a la vida democrática; no, nada fácil, pero alguien lo tiene que hacer, para mejorar, para respirar aire mas puro, para reencontrar un camino de desarrollo para Veracruz. Será un trabajo paciente, con los consensos indispensables y con liderazgo para salir adelanté, para volver a tener esperanza en un mejor mañana y  para sentir que vale la pena comprometerse en un cambio. Si hay que posponer lo secundario, así se deberá hacer, pero indispensablemente debe cubrirse lo básico, reconstruir a las instituciones, recobrar la confianza ciudadana, tener seguridad y mucha confianza a quienes con sus hechos y conducta intachable serán los garantes de conducir por buen rumbo a nuestro muy maltratado Estado.

Recadito: Urgen voces democráticas en Veracruz, comprometidas para hoy y aquí.

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LAS IZQUIERDAS VERACRUZANAS



Uriel Flores Aguayo
@UrielFA

Dejando pendiente la actualización del concepto de izquierda, con su esencia pero dinámica, es de obviedad hablar en plural de ellas; nadie debe con seriedad postularse como el portador exclusivo de esas ideas y posiciones políticas. Actualmente se debate si el PRD todavía tiene un lugar en el sistema de partidos mexicanos y sí representa una postura de izquierda. Yo soy de la idea que si tiene su espacio y que legítimamente puede ostentarse como izquierda, sin olvidar sus rezagos organizativos y de línea política; al menos en Veracruz, recuperó parte de su esencia y, ya como parte de la alternancia, puede reconstruirse y relanzarse.

Hay movimientos y partidos, el segundo supone estructura, reglas, vida orgánica y conducción colectiva; el PRD debe reafirmarse como partido político. La lucha por el poder es un proceso necesariamente gradualista, de construcción a plazos, de avances regionales y gira sobre visiones duraderas; no se repetirá el asalto al "palacio de invierno", "al cuartel de Madera" o al "Moncada"; no hay una tierra prometida que oculte errores y justifique todos los sacrificios.

Una izquierda democrática tiene diversas voces, no explica todo con consignas y trasciende el blanco y el negro. No debe tener un pensamiento único, sin crítica y autocrítica, a riesgo de caer en simplismo y obviedad es elementales. Si va a elecciones, como partidos, debe ser profesional y claramente diferenciada de otras posiciones sobre la base de propuestas y programas. Victimizarnos teniendo jugosas prerrogativas tiene sus límites y fácilmente cae en la demagogia.

El compromiso democrático debe ser un rasgo indeleble de las izquierdas, sin ningún titubeo, con su apuesta consecuente con la legalidad y el rechazo a todo tipo de violencia; si no somos capaces de ganar en votos la voluntad popular no debemos acariciar intentonas de facto. La democracia finalmente no tiene adjetivos. El debate sobre su calidad y eficacia es de otro momento; debe preservarse lo básico. Las izquierdas partidistas no deben recrear el vetusto y nocivo clientelismo que nos hereda el PRI; el clientelismo aunque se vista de izquierda clientelismo se queda.

Las izquierdas deben distinguirse por su lucidez, por sus aportes culturales, por su sentido social, por su compromiso democrático y por la reivindicación de causas y derechos de mayorías y minorías; no se pueden dar el lujo de abrazar banderas conservadoras. Si tienen que correrse al centro político para romper controles autoritarios, como en Veracruz, adelante, son cuestiones tácticas para transitar a la democracia; bien lo vale la libertad y la justicia.

Las izquierdas son nobleza y sensibilidad por definición, se suman a causas justas y son portadoras de formas políticas sencillas; el político de izquierda no viste uniforme pero si se asemeja al ciudadano común. Hay rasgos que perduran en el tiempo, esencias, pero el compromiso con la democracia es más reciente y el más difícil de asumir plenamente. Hay quienes se benefician y forman parte del sistema pero juegan con un discurso contestatario para agradar al público, para atraer simpatizantes a partir de consignas y ocurrencias.

Los movimientos de izquierda tienen su espacio, se respeta; los partidos de izquierda están muy obligados a reflexionar sobre la coyuntura y su papel en ella, a abrir espacios de debate, a fijar posturas claras y sistemáticas sobre el contexto social y los gobiernos, a desarrollar niveles aceptables de institucionalización y conducirse con seriedad. Son colectivos por definición y los promotores democráticos de ciudadania. No sirve la simpleza, la ignorancia, la descalificación y la ocurrencia si aspiramos a una vida pública democrática. La izquierda puede ser muy útil si estudia, es incluyente, abraza causas y sostiene una línea clara respecto del poder.


Recadito: La dictadura veracruzana termina en barbarie.
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